
FAQ
Trabajo de manera virtual, ofreciendo terapia en línea a personas que viven en Texas.
Esto significa que puedes conectarte desde la comodidad de tu casa o desde cualquier lugar privado donde te sientas segura, sin traslados ni salas de espera.
Trabajo principalmente en español.
Ofrezco sesiones en inglés de forma limitada, pero mi enfoque principal es acompañar a personas de habla hispana.
La terapia en línea se realiza a través de una plataforma segura y confidencial (SimplePractice).
Una vez que agendamos tu sesión, recibirás un enlace privado para conectarte por video-llamada.
Sólo necesitas un espacio tranquilo, una buena conexión a internet y un dispositivo con cámara.
El primer paso es agendar una consulta inicial gratuita.
Después de esa llamada, si decidimos trabajar juntas, recibirás por correo los formularios necesarios (consentimiento informado, aviso de privacidad y datos de pago) a través de SimplePractice. Una vez completados, agendamos tu primera sesión.
Es una llamada inicial gratuita de 30 minutos para conocernos con calma.
En este espacio hablamos de lo que estás viviendo, de tus objetivos y de lo que estás buscando en terapia. También te explico cómo trabajo y resolvemos cualquier duda práctica.
Esta llamada nos ayuda a ambas a confirmar si este proceso y mi enfoque son una buena opción para ti antes de comenzar terapia formal.
Las sesiones individuales suelen durar 60 minutos.
Este tiempo nos permite profundizar, reflexionar y trabajar con intención, sin prisas.
Si ambas sentimos que es un buen ajuste, te compartiré el enlace a mi plataforma segura (SimplePractice) para completar la documentación inicial y programar tu primera sesión.
Los pagos se procesan de forma segura a través de SimplePractice.
Al iniciar el proceso, se solicita una tarjeta que queda registrada en archivo y el pago se realiza automáticamente antes de cada sesión, según la política acordada.
Esto permite que las sesiones se desarrollen sin interrupciones y con total claridad desde el inicio.
Utilizo SimplePractice, una plataforma segura y confidencial que permite:
- Firmar consentimientos y documentos clínicos
- Realizar pagos
- Acceder a sesiones virtuales
Mantener comunicación segura
Actualmente trabajo principalmente con mujeres adultas y madres. Tengo experiencia clínica con niños y adolescentes, pero hoy mi enfoque está en acompañar a los padres, ya que el cambio más profundo y duradero comienza ahí.
Trabajo principalmente con mujeres adultas, especialmente madres que desean comprenderse mejor a sí mismas y a sus hijos, y construir una crianza más consciente y regulada.
En este momento no ofrezco terapia individual directa a niños o adolescentes.
Mi enfoque está en acompañar a los padres, porque la experiencia clínica me ha mostrado que el cambio más profundo y duradero ocurre cuando los adultos pasan primero por su propio proceso terapéutico.
También trabajo con parejas cuando ambos desean mejorar su relación, fortalecer la comunicación y crear un entorno emocional más sano – especialmente cuando son padres y buscan hacerlo mejor juntos.
Soy licenciada en Psicología y tengo una Maestría en Salud Mental Clínica.
Además, me he especializado en crianza consciente, regulación emocional y en comprender cómo funciona el cerebro en personas con TDAH (ADHD), tanto desde la formación profesional como desde la experiencia personal y familiar.
Actualmente ejerzo como LPC-Associate bajo supervisión clínica de Gladys Sánchez, LPC-S.
Mi práctica se realiza conforme a los lineamientos éticos y profesionales del estado de Texas, con acompañamiento clínico continuo.
La terapia conmigo es un proceso colaborativo, profundo y respetuoso de tu ritmo.
No se trata de venir a “arreglarte”, sino de entender qué está pasando por dentro, ordenar lo que hoy se siente confuso y construir nuevas formas de responder a la vida con más conciencia y calma.
Trabajamos desde lo que hoy te duele, pero también desde tus recursos, tu historia y tu capacidad de transformación.
Puedes esperar un espacio seguro, claro y estructurado.
Al inicio nos enfocamos en comprender tu contexto, tus patrones y lo que te trajo a terapia. Con el tiempo, el trabajo se vuelve más profundo: identificamos lo que se repite, lo que quedó pendiente y lo que hoy necesita ser atendido para que puedas avanzar.
El proceso no es lineal, pero sí intencional. Cada sesión tiene un propósito.
Hablar es parte del proceso, pero no es lo único.
La terapia también implica tomar conciencia, aprender a responder de manera distinta, desarrollar herramientas prácticas y hacer ajustes reales en tu forma de relacionarte contigo y con los demás.
No es una conversación casual: es un espacio de trabajo emocional guiado.
La terapia no es una solución rápida ni un espacio para recibir respuestas mágicas.
Tampoco es un lugar donde alguien te diga qué hacer o te juzgue por lo que sientes.
Es un proceso activo que requiere participación, honestidad y disposición al cambio. Yo te acompaño, pero el trabajo se construye juntas/os.
Ambas cosas.
Muchas de las dificultades actuales – ansiedad, culpa, reactividad, agotamiento emocional – tienen raíces más profundas.
En terapia no nos quedamos sólo en “lo que pasó esta semana,” sino que exploramos qué partes de tu historia siguen influyendo hoy y cómo resignificarlas para que dejen de limitarte.
No para quedarnos en el pasado, sino para liberar el presente.
Significa mirar tu historia con nuevos ojos.
No para justificar lo que pasó, ni para revivir el dolor, sino para entender cómo te marcó, qué aprendiste para sobrevivir y qué ya no necesitas seguir cargando.
Cuando una experiencia se resignifica, deja de dirigir tu vida desde el dolor y empieza a integrarse con más claridad y compasión.
Mucho más de lo que parece.
Criar a un hijo con TDAH (ADHD) suele activar heridas propias: sensación de incompetencia, miedo a hacerlo mal, frustración constante o una auto-exigencia agotadora.
En terapia trabajamos dos niveles al mismo tiempo:
- entender cómo funciona el cerebro de tu hijo
- y entender qué se activa en ti cuando intentas acompañarlo
Cuando una madre se comprende a sí misma, la crianza deja de ser una lucha constante.
Este espacio es para mujeres que desean entenderse mejor, ordenar su mundo interno y dejar de vivir en modo supervivencia – tengan hijos o no.
Las heridas de la infancia, los patrones relacionales y la desconexión emocional no dependen de la maternidad.
El trabajo terapéutico es igualmente valioso para mujeres que quieren sanar su historia y construir una vida más consciente y plena.
No. La terapia no se ve como en las películas.
Nos sentamos a conversar, reflexionar y trabajar juntas de una manera cercana, respetuosa y humana.
Si quieres, sí.
Las emociones son bienvenidas aquí. A veces hay lágrimas, a veces hay alivio, y muchas veces hay claridad.
Los que tengas a la mano. En terapia online, tú eliges el espacio… y los pañuelos también.
Sí, dentro de un marco terapéutico sano. La relación terapéutica es importante, y siempre cuidaremos que las preguntas y respuestas estén al servicio de tu proceso.
SimplePractice para el trabajo clínico, calendarios bien organizados… y cualquier herramienta que ayude a crear más orden y menos ruido mental.
Papel. Siempre.
Perros. Aunque, como en la vida, cada quien encuentra conexión donde se siente en casa.